Carta Astral de Pareja


Para sacar una carta astral de una pareja hace falta conocer la hora, la fecha, y el lugar de nacimiento de cada integrante de la pareja.

Lo que se realiza es cada carta de manera individual y luego se superponen, y en base a las tensiones o angulos de cada planeta, cada casa y cada signo se hecen lecturas energéticas de los diferentes aspectos.

De este tipo de lecturas se pueden deducir cuales serán los aspectos facilitados o propicios y los aspectos duros de la relación.

Y en base a la entrevista con el astrólogo generalmente se puede decir quién va a jugar la luz y quién la sombra de cada aspecto de la vida en la convivencia.

Esto quiere decir que en distintas áreas uno juega la energía directa (Luz) y el otro la energía inversa (Sombra). Para comprender esto es necesario comprender la polaridad en astrología. En este articulo no vamos a profundizar en este aspecto, sino que simplemente vamos a explicar el asunto por arriba.

Cuando existe mucha energía transpersonal en la carta, osea de los planetas Urano, Plutón y Nepruno esta energía se polariza. Hay ciertas ubicaciones o tensiones dentro de una carta que producen determinada polaridad antes mencionada.

Cuando la energía se polariza lo que ocurre que yo juego determinado polo y mi pareja juega el otro. Esto en el ambito de la pareja. Y en la vida común lo que pasa es que una energía es vivida como própia y el otro polo viene desde afuera, generalmente como destino.

Para poner un ejemplo concreto y de la vida real yo y mi mujer tenemos los dos polaridad Neptuniana, Entonces uno se pone inverso y el otro directo. El inverso percibe al otro como “un Neptuniano de aquellos” y el directo percibe al inverso como “alguien que no me comprende”. Esto sería sentir que: “mi mujer duerme todo el día, vive en mundos imaginarios, no está en la realidad, no se interesa en la contabilidad, en la cotización del dólar, las finanzas que nos permitirán mandar a nuestro hijos a la universidad”. Y la realidad es que yo no paro de calcular porcentajes, sacar intereses y vivo todo lo neptuniano como ageno, invasivo y amenazante. Y mi mujer dice, que: “Que le vía a este tipo que tiene menos vuelo que un carrito de supermercado”.

Y lo que realmente ocurre en este caso es que cada uno vive la misma energía de manera diferente y entra en intolerancia con el otro. La solución descripta de modo burdo sería que el hombre se dé cuanta lo bueno que está imaginar y soñar, que el no es TAN real y previsor ni su mujer es solo una colgada que no se da cuenta por donde pasan las cosas. Y empezar a vivir la energía del otro como propia.

Resumiendo sería que el economista mire una película de ciencia ficción y que la mujer se compre un despertador para llevar los chicos al colegio.

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